Sin dudas, la carrera más esperada por todos. Nürburgring, Nordschleife, la de 25 km y 130 curvas, la de 300 m de diferencia de altura entre la zona más alta y la más baja. Angosta, serpenteante, impiadosa, asustante. Es la cuarta fecha de la temporada, pero es la bisagra. Serán apenas tres vueltas, nada más ni nada menos que tres vueltas, en cada carrera. Será una clasificación de 60 minutos a pista abierta, sin Q1, Q2 y Q3. Más puro automovilismo, imposible.

Para Bebu Girolami es su primera vez. Y a pesar de dos ensayos intensos en dos diferentes días, al día siguiente de Marruecos y al día siguiente de Monza, y de muchas horas en el sofisticado simulador de Polestar Cyan Racing en Gottemburg, salir a pista en este circuito demanda absoluta concentración y método de trabajo.

Así fue el jueves, con las dos tandas libres de una hora cada una. Adaptarse, construir confianza y velocidad, paso a paso, kilómetro a kilómetro, vuelta a vuelta.

En la tanda inicial, una primera salida para comprobar en qué zonas se escucha la radio, y en qué zonas no tendrá comunicación con los boxes. Después de una parada en boxes para tomar nota de ese dato fundamental, una salida a simular carrera, con tres vueltas seguidas usando sólo el Nordschleife, es decir, sin pasar por la recta principal, por lo que no había tiempos, y nadie veía los sectores de los tres Volvo de Girolami, Nick Catsburg y Thed Björk. Entonces, el primer llamado de atención. Los dos compañeros del argentino en su tercera vuelta rompieron un neumático delantero y debieron salvar una posible situación de peligro. Un golpe en Nürburgring puede dejar fuera de combate un auto para todo el fin de semana. A Girolami no se le alcanzó a romper un neumático, pero en su tercera vuelta tuvo una fuerte vibración, señal de fatiga de una goma, por lo que decidió interrumpir la prueba e ir a boxes.

Para la segunda tanda, con ajustes de puesta a punto para conservar el caucho, el trabajo fue buscar el equilibrio aerodinámico ideal, para tener buena velocidad en la larga recta de Dottinger, y buen grip en las eternas viboritas del bosque. El equilibrio que se encontró fue bueno, y si bien los tiempos no reflejaron esa sensación, la realidad es que no se buscaron marcas de cronómetro, sino seguridad en el desempeño del auto en los 20km de la pista vieja, donde está todo en este circuito.

El octavo puesto de Girolami a 1” 8/10 de Catsburg, un verdadero experto en Nürburgring, donde corre varias veces al año desde hace mucho tiempo, es la referencia que el cordobés debe tomar.

Los tiempos de adelante fueron a un ritmo de clasificación que los Volvo no salieron a buscar. De hecho, Norbert Michelisz, el más rápido, tuvo un fuerte despiste en la segunda vuelta, que mejoraba lo que ya había marcado, producto del reventón de una de sus gomas delanteras. Ese es el punto más crítico de este fin de semana.

DECLARACIÓN DE BEBU GIROLAMI

“Fue un día inolvidable, maravilloso y muy largo. Llegamos al circuito muy temprano y nos fuimos de noche, luego de analizar con el equipo, toda la data registrada por los tres autos. Tuvimos dos horas de acción en Nordschleife, que dejarán en mí un recuerdo imborrable. Es sencillamente espectacular manejar un WTCC en esta pista.

Pero para que eso sea así, es muy importante que el trabajo sea muy metódico, porque es fundamental evolucionar constantemente, nunca retroceder, y un golpe te hace perder toda la confianza y tener que empezar otra vez, más allá del daño en el auto que retrase el trabajo o directamente te pueda dejarte afuera del fin de semana.

En la segunda tanda logramos muy buena sensación y un excelente equilibrio entre lo veloz y lo sinuoso, la diferencia entre ir cargado o descargado puede ser de 10km/h en la recta larga, entonces hay que encontrar el punto justo que te permita pasar autos ahí, pero poder ir con seguridad y sin romper los neumáticos en la vuelta entera.

Es un desafío hermoso, y me siento muy confiado, aunque el equipo será el que decida cómo trabajaremos para las dos carreras. La práctica libre de mañana a la mañana será fundamental para planificar el trabajo de equipo que tenemos que hacer.

Por mi parte, si bien quiero hacer la pole, más quiero sumar buenos puntos en ambas carreras, lo necesito y voy a enfocarme más en eso que en el placer de una vuelta ultra rápida, que todo piloto desea hacer en este circuito.”

La actividad del sábado consta de la última Prueba Libre de 60 minutos, entre las 3:15 y las 4:15 AM (hora de Argentina), mientras la clasificación, también a 60 minutos, empezará a las 7:45 de nuestro país.